A finales de julio, la mayoría de los encuentros editoriales y literarios que se desarrollarán entre septiembre y noviembre, el trimestre más fuerte para la industria editorial, se tenía contemplado un programa de actividades híbrido ante la certeza de que lo digital había llegado para quedarse y de la importancia de recuperar el encuentro cara a cara. La tercera ola de la pandemia ha vuelto a poner esto en duda y gran parte de la decisión se ha dejado en manos de las autoridades de salud.

“En la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (caniem) vamos a apoyar a las ferias en cualquier formato”, dice su director general, Alejandro Ramírez. “En el caso de ser presenciales, siempre suscribiremos que se hagan bajo las condiciones sanitarias que así lo permiten. La posición de la caniem es que adelante con las ferias, porque las consideramos un elemento muy importante para la comercialización y para la vida cultural de nuestro país”.

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara ya dio a conocer su intención de contar con un programa híbrido, con dos sedes: no sólo la tradicional Expo Guadalajara, sino también el Centro Cultural Universitario de la Universidad de Guadalajara, en donde se llevarían sobre todo las actividades infantiles. “Vamos a poder tener un flujo razonable, no los 800 mil a los que estamos acostumbrados a recibir, pero sí tendremos arriba de 300 mil personas que visiten nuestro recinto ferial.

La gran mayoría de editoriales nos han confirmado, podemos decir que estamos muy satisfechos con la respuesta que está dando la industria editorial latinoamericana, en particular la mexicana”, comentó el presidente de la fil Guadalajara, Raúl Padilla López, durante la presentación del programa de Perú como país invitado de honor.

Fuente: Enfoque Informativo