Con motivo de la publicación del número 1000, expresidentes y exdirectores generales de la caniem, exeditores y excolaboradores del Boletín Editores, así como el actual presidente, director general, editor y colaboradores del mismo, nos comparten un poco de lo que ha significado aportar su talento a esta publicación a lo largo de más de 30 años de historia.

Participan el Sr. Jesús Anaya, primer editor del Boletín Editores; los expresidentes de la caniem Ing. Julio Sanz Crespo (1994-1996), Ing. Juan Luis Arzoz Arbide (2007-2010, 2019-2022), C.P. Victórico Albores Santiago (2010-2013), Ing. José Ignacio Echeverría (2013-2016), Sr. Carlos Anaya Rosique (2016-2019), Ing. Hugo Setzer Letsche (2022-a la fecha); los exdirectores generales de la Cámara Lic. Carlos Espino (2006-2014), Ing. Juan Ponce León (2015-2017), Dr. Alejandro Ramírez Flores (2017-a la fecha); el editor y las editoras Lic. Gustavo Delgado Sánchez (1998-2005), Mtra. Ixchel Delgado Jordá (2013-2015), Mtra. Blanca Gayosso (2015-2017), Lic. Edna Morales (2017-2020); y los actuales colaboradores, la D.G. Yolanda Rodríguez (2013-a la fecha), Mtro. Luis Carlos Sánchez (2021-a la fecha) y el actual coordinador de Comunicación de la caniem y editor del Boletín Editores, Lic. Jorge Iván Garduño (2017-a la fecha).

Sabemos que hay muchas personas más que han sido parte importante de la historia del Boletín Editores de la caniem, a muchos de ellos los intentamos contactar para que participaran en este número tan especial, pero por una u otra razón no fue posible, pero sirve este espacio para agradecerles. Gracias a Luis Gerardo Fernández, Homero Gayosso Ánimas, Jorge Velasco Félix (ⴕ), Carlos Frigolet Lerma (ⴕ), Antonio Ruano Fernández (ⴕ), Gonzalo Araico Montes de Oca, Rafael Servín Arroyo(ⴕ), Mónica Díez Martínez, Carlos Haces, Óscar Dávalos, Eliana Pasarán, Graciela Muñoz, Lourdes López, Astrid Velasco, Camila Ayala Espinosa, Esteban Constante, Ignacio Uribe Ferrari, Claudia Alcalá y al equipo editorial de la UANL que encabeza Antonio Ramos Revillas.

¿Qué opinión le produce formar parte de quienes han trabajado, colaborado o impulsado el Boletín Editores?

Jesús Anaya Rosique*: La satisfacción de haber contribuido con mi larga experiencia profesional como editor, en México y en otros países, a resolver una tarea estratégica: delinear la política de comunicación (interna y externa) que exigía el desarrollo de la industria editorial mexicana para promover, no sólo los esfuerzos gremiales cotidianos, sino también profundizar en cuestiones esenciales. Así, fui contratado por el Consejo Directivo de la caniem (para el periodo 1990-1991) para fundar el Boletín Editores en septiembre de 1990.

Julio Sanz Crespo: La caniem siempre se ha distinguido, pues sus participantes en el Boletín han sido personas comprometidas y con un alto sentido de responsabilidad, participación y cooperación en los quehaceres de la Cámara.

Juan Luis Arzoz Arbide: El Boletín Editores es un factor relevante, importante y tiene un alto compromiso con toda la industria editorial mexicana.

Victórico Albores Santiago: Me siento muy satisfecho de que desde mi primera participación en el Consejo de la caniem (1990), formé parte en la decisión de publicar el Boletín de Editores y posteriormente continuar apoyando en los siguientes consejos que participé.

José Ignacio Echeverría: Me parece que es un medio de información para los asociados, así como todos aquellos que estén interesados en el mundo de la creación de contenidos y su difusión es una tarea esencial para una asociación gremial.

Hugo Setzer Letsche: Me da mucho gusto haber podido contribuir en algo a este gran esfuerzo de comunicación que se ha venido haciendo a lo largo de tantos años.

Carlos Espino: Una gran experiencia y muy ilustrativa ser parte integrante de las comisiones de trabajo conformada por consejeros y editores afiliados como asesores integrantes de dichas comisiones para poder acercar los contenidos relevantes de la industria editorial, no solo en México, sino también en el mundo en general.

Juan Ponce León: Me causó una muy grata impresión el conocer el preciso y eficiente proceso que al interior de la CANIEM existe para garantizar contenido útil y de alta calidad, de ese medio informativo para el gremio editorial. El involucramiento de todo el personal para realizar entregas impecables en tiempo y forma.

Alejandro Ramírez: Un gozo enorme y orgullo, ya que el boletín es el órgano de comunicación de la Cámara y ser parte de una tradición de ya mil ejemplares, es algo que me llena de satisfacción.

Gustavo Delgado Sánchez: Profesionalmente, fue muy enriquecedor haber sido responsable de la edición de Editores, así como una gran responsabilidad. Personalmente, un orgullo.

Blanca Gayosso: Es emocionante saber que la visión que aporté en una época determinada de la publicación pudo haber mantenido el interés en ella o incluso, aportado elementos para la discusión y la toma de decisiones en favor del gremio.

Edna Morales: Significa pertenecer a un grupo unido por el entusiasmo de hacer lo que nos gusta, y por el orgullo de compartir y aplicar nuestros saberes con el fin de publicar un documento accesible y útil para todos los sectores de la cadena del libro.

Luis Carlos Sánchez: Formar parte del equipo que publica el Boletín Editores ha sido una gran escuela para mí, pues es un órgano de comunicación histórico que cumple una función esencial para la industria.

Yolanda Rodríguez: Contenta de formar parte del equipo durante ya tantos años, me ha gustado ver cómo ha ido cambiando, tanto el diseño como los contenidos… creo que hemos hecho un buen trabajo.

¿Cuál considera que fue su mayor aportación al Boletín Editores?

Jesús Anaya Rosique*: Como apuntábamos en el número cero de Editores (subtitulado justamente “La comunicación engrandece nuestros horizontes”), pretendíamos “estrechar nuestros vínculos, elevar los niveles de comunicación y fortalecer la unidad de nuestro gremio. Al mismo tiempo, responder a la necesidad de reflejar la intensa vida industrial, comercial y cultural del mundo editorial… Convertir esta publicación en un punto de enlace y referencia indispensables” para la edición en español. En esa perspectiva surgieron las secciones principales: “El Consejo informa”, “Servicios”, “Ferias nacionales e internacionales”, “Mundo editorial”, “Cursos de capacitación (Beca Grijalbo, etc.)”, “Premios”, “Novedades editoriales del mes”, “Registro industrial”, “Bolsa de trabajo”… Con la publicación del número 1000 podemos constatar que, a pesar de los cambios inevitables, los objetivos señalados continúan y se reiteran.

Julio Sanz Crespo: Mi mayor aportación al Boletín es haber expuesto y comunicado la verdad de mi pensamiento como empresario mexicano y mi quehacer como editor.

Juan Luis Arzoz Arbide: Tener plena confianza en el trabajo de los responsables del Boletín en su momento, ya que eso permitió contar con un órgano de comunicación eficiente y profesional.

Victórico Albores Santiago: Mejorar su diseño y sugerir introducir artículos relacionados con las nuevas tecnologías en la edición de libros y revistas.

José Ignacio Echeverría: Reformar el concepto del Boletín, algo que se logró por el equipo que se encargó de ello, encabezado por Ixchel Delgado.

Hugo Setzer Letsche: Buscar y compartir información interesante para el gremio, particularmente de lo que sucede en el mundo, gracias a mi participación de muchos años en la Unión Internacional de Editores. 

Carlos Espino: Haber participado, junto con el Consejo Directivo y comisiones, en la renovación tanto del contenido como de la imagen del boletín semanal de la CANIEM.

Juan Ponce León: En el período que tuve el honor de dirigir la CANIEM, la consistencia, afinamiento y extensión de las bases de datos de distribución del boletín fueron la prioridad, con el propósito de hacer más eficiente su entrega y extender su alcance.

Alejandro Ramírez: El abrir la invitación regular y sistemática a la participación de los afiliados.

Gustavo Delgado Sánchez: Haber sido el responsable de la transición de la versión impresa a la digital. Fue un reto mayúsculo, no exento de dificultades. Cabe mencionar que la decisión de la transición de formato fue del expresidente don Antonio Ruano Fernández (qepd), un hombre de gran visión.

Blanca Gayosso: Consolidar contenido valioso para el Boletín, ya que su circulación se amplió no sólo a los agremiados, lo cual permitió un margen de mayor flexibilidad para incluir más temas y buscar plumas no institucionales que dieran mayor perspectiva. Aunque ocasionalmente había colaboraciones invitadas, en esta etapa se invitó a colaborar a editores miembros de algunos comités.

Edna Morales: Mi mayor compromiso con el Boletín consistió en continuar con las buenas prácticas que aprendí de mis antecesores, con el fin de reforzar la visión global de este órgano informativo y mantener el interés de los lectores.

Luis Carlos Sánchez: El trabajo que se está haciendo actualmente para convertir el Boletín Editores a un formato completamente digital es un gran cambio que esperamos que renueve por completo la comunicación con los asociados.

Yolanda Rodríguez: La imagen que proyecta. Me ha tocado cambiar el diseño ya en tres ocasiones, y considero que se ha logrado captar la modernidad en cada cambio.

En su opinión, ¿cuál es la importancia de contar con un órgano informativo como el Boletín Editores para el sector editorial hoy en día?

Jesús Anaya Rosique*: Es un indicador valioso y oportuno de la actividad gremial y de los acontecimientos significativos de los protagonistas de la cultura relacionados con el mundo editorial. Si bien no ha dejado de cumplir las metas primordiales fijadas desde su inicio, es necesario que mejore su difusión y, además de los afiliados a la caniem, impacte a quienes también participan en la edición en México y en el ámbito internacional: editoriales independientes, universitarias, del sector público e incluso un nuevo sector emergente, los auto-editores. Es decir, debe convertirse en el núcleo central de la industria editorial mexicana. En ese sentido, Editores también debe ser un vehículo eficaz para promover los programas estratégicos de innovación y formación profesional que está poniendo en marcha la caniem.

Julio Sanz Crespo: Todos los miembros de la Cámara y todos los editores sabemos una verdad imbatible: “Nos dedicamos a difundir la palabra, a difundir el conocimiento, a respetar la verdad y la libertad de expresión, y ser leales a nuestro compromiso de ser creadores del libro de la más alta calidad”.

Juan Luis Arzoz Arbide: Es relevante contar con un órgano de comunicación que permita conocer lo que sucede al interior de la Cámara, pero también en el mundo editorial, tanto en México como a nivel mundial, y que pueda ser accesible al mayor número de personas, sean o no afiliadas a la caniem.

Victórico Albores Santiago: En la era de la información es imprescindible contar con un medio de comunicación oportuno, confiable y veraz, que incluya la información más completa respecto a los temas más relevantes del sector editorial, con el objetivo de mantener a los agremiados bien informados e interesados de lo que ocurre en su actividad, y esa función se cumple sin lugar a dudas.

José Ignacio Echeverría: Dadas las circunstancias tecnológicas mundiales, en el que parece que la velocidad se ha vuelto el valor supremo, es muy importante estar en comunicación permanente con los interesados, informándoles en tiempo y forma.

Hugo Setzer Letsche: Es esencial. Una parte importante de nuestro trabajo está en mantener informados a nuestros afiliados de lo que ocurre en la industria, en México y en el mundo. Nuestra industria ha evolucionado de una forma impresionante en los últimos 30 años, y es fundamental compartir información relevante para que todos nos podamos ir adaptando a las exigencias del mercado.

Carlos Espino: El boletín electrónico, es de vital importancia. Contar con una herramienta de comunicación y consulta donde los editores afiliados encuentren información y noticias relevantes del quehacer diario, tanto nacional como internacional, y de un órgano institucional les da confiabilidad y certeza.

Juan Ponce León: Sin duda el boletín ha sido, y es el medio formal, que la industria espera en cada edición, al ser portador de noticias y contenidos del orden público y empresarial editorial.

Alejandro Ramírez: En el ecosistema en que se desarrolla el sector editorial hay un importante número de políticas públicas, acciones, opiniones y de percepciones, que es indispensable poner en conocimiento de los afiliados y de quienes acceden al boletín.

Gustavo Delgado Sánchez: Fundamental. Mantener informado de lo que ocurre en el medio a los afiliados, editores de libros y publicaciones periódicas, es de la mayor importancia en los tiempos vertiginosos que corren. Editores debe ampliar sus alcances…

Blanca Gayosso: Conocer de primera mano la posición de una entidad tan importante como la caniem requiere de un canal de difusión que, además, sea un órgano de consulta permanente. La agilidad que hace posible la consulta de la información mediante las redes sociales no sustituye la permanencia y amplitud con que se consulta la información en un medio más extenso y con otra temporalidad, con otra vigencia. En una época de cambios vertiginosos y de mucha necesidad de adaptabilidad individual y colectiva, contar con un referente acreditado y común para el gremio es indispensable, contribuye a la discusión de qué industria queremos y podemos ser desde todos los actores: editores, profesionales de la edición, libreros, agentes… en fin, de todos los involucrados en la red del libro.

Edna Morales: El Boletín Editores visibiliza al sector y trasciende porque está al servicio de las voces que desean fomentar la profesionalización y la actualización de éste, independientemente de la trinchera donde lo hagan.

Luis Carlos Sánchez: En esta época en que la información que se publica rebasa por mucho nuestra capacidad de asimilarla, es esencial un proceso de selección de contenidos que permita que los agremiados se mantengan informados de lo que sucede en el medio editorial y de las acciones que realiza la Cámara.

Yolanda Rodríguez: Creo que es de suma importancia para la gente que está en el medio editorial, para mantenerse actualizado en cuanto a noticias y además para poder participar con tiempo en las convocatorias que se anuncian.

¿Tiene alguna anécdota o recuerdo que quiera compartir brevemente con nuestros lectores?

Victórico Albores Santiago: El Boletín estuvo suspendido su publicación unos años por falta de acuerdos y de presupuesto, pero por decisiones atinadas de los siguientes Consejos se volvió a publicar, con un nuevo formato y con mejor contenido y costos.

José Ignacio Echeverría: Agradezco a todos por apoyar el crecimiento constante del Boletín Editores.

Hugo Setzer Letsche: Tengo muy en mente una entrevista que me hizo Jorge Iván para el Boletín, cuando era presidente de la Unión Internacional de Editores. Fue durante una fil de Guadalajara, en el lobby del hotel Hilton.

Gustavo Delgado Sánchez: Cuando Editores transitó de formato, el cambio fue un tanto cuanto rudo. Originalmente, su periodicidad era mensual, había tiempo para recopilar información, redactar los contenidos con cierta calma, solicitar el papel, diagramar, diseñar, corregir, generar negativos, imprimir y distribuir por correo tradicional, por el Servicio Postal Mexicano (Sepomex). A partir de que fue semanal, en formato digital, hubo que acelerar los procesos considerablemente para que puntualmente, los lunes, Editores se encontrara en los buzones electrónicos de los afiliados. La era digital de la información arrancaba y la caniem no podía quedarse al margen. El reto fue superado. En la actualidad, el Boletín Editores sigue cumpliendo su cometido, gracias a su editor responsable, Jorge Iván Garduño. Que sea así por mucho, mucho tiempo. Enhorabuena por la edición 1000, felicidades a la caniem, felicidades a sus afiliados.

Blanca Gayosso: La primera sería muy personal: para mí el Boletín significó un asidero en un momento muy difícil de mi vida, de replanteamiento personal y profesional. Como decimos los que formamos parte del gremio: “si los libros te llaman, nunca te sueltan”, y el Boletín representó esa referencia para mí en esa época. Atesoro de manera especial cuando colegas del gremio supieron que yo lo editaba, porque en esa época no se ponía el crédito del editor responsable en el directorio, y me decían: “Te leo”, qué interesante tal nota o tal información. Eso me alentó siempre a ser consciente del valor de la publicación y a buscar datos relevantes para la toma de decisiones.

Otra anécdota la comparto con quienes editamos el Boletín sin ser personal de la Cámara: la dinámica de desarrollo y producción editorial es demandante y también gratificante. Hacerlo cada semana podría parecer monótono, pero es un reto intelectual y profesional ofrecer información fresca, diferente, de visión amplia, en un tiempo tan corto. Muchas veces las ediciones se cerraban durante el domingo o el lunes temprano para que el martes estuviera publicado a tiempo, así que pasábamos medio día en las tareas familiares y otro medio día cerrando la edición.

Edna Morales: En todas las horas de trabajo –muchas de ellas de madrugada–, siempre hubo buen ánimo y disposición para hacer lo que nos tocaba de la mejor forma. Incluso si teníamos que mantenernos despiertos bromeando sobre las pantuflas, la cantidad de café, la cobija y los chistes bobos a los que todos recurrimos para reenfocar el objetivo durante el desvelo. La empatía y la confianza en tu grupo de trabajo son básicos, te hermanan.

Luis Carlos Sánchez: Comencé a colaborar en el Boletín Editores en plena pandemia y, como sucede en muchas empresas instituciones, la forma de trabajo fue desde el inicio exclusivamente a distancia. En más de un año de trabajo, la comunicación entre el equipo se realizó sólo por WhatsApp, de modo que me parece muy significativo que la primera ocasión (casi un año después de estar trabajando para el Boletín) que pude reunirme personalmente con Jorge Iván Garduño, coordinador de Comunicación de la caniem, fue en el marco de la fil Guadalajara, sin duda el mejor lugar para los encuentros entre editores, lo cual da cuenta de los procesos de edición en estos tiempos y también de la necesidad de mantener los espacios de encuentro entre profesionales.

Yolanda Rodríguez: Recuerdo que en una ocasión teníamos que publicar el Boletín, pero estábamos en la fil Guadalajara; fue mucha presión por la carga de trabajo, pero al final logramos terminarlo en la madrugada.

Jorge Iván Garduño: Gracias a todos, a cada uno de los involucrados de una u otra manera, no sólo desde septiembre de 1990, sino desde muchos años antes, desde aquella edición de Mundo Editorial, México Editor, Libros de México, que dieron forma a Editores, gracias, muchas gracias. Así como a cada uno de los que se tomaron el tiempo para responder y compartirnos unas pequeñas líneas, y una disculpa a tantos otros que no fue posible, por una u otra razón, el contar con sus testimonios, no siempre las redes de comunicación funcionan como uno quisiera. ¡Enhorabuena!

* Entrevista al Sr. Jesús Anaya publicada en el Boletín 805 por motivo del 27 aniversario de EDITORES.