Mil números de un boletín hablan de un gran esfuerzo, del trabajo de mucha gente y de la voluntad de un gremio por estar presente.

Mil números en los que se ha descrito mucha de la actividad cotidiana de la Cámara, de sus presidentes y consejos directivos, de los acontecimientos nacionales e internacionales de estos casi 32 años (se cumplirán en septiembre próximo).

Mil números en los que cada presidente, cada Consejo ha impreso su visión de lo que debe ser, con el mismo espíritu: difundir y mantener informados a los afiliados del quehacer gremial.

Fue a solicitud del Consejo Directivo presidido por don Francisco Trillas Mercader que se le solicitó al entonces coordinador de estadística y comunicación, Jesús Anaya Rosique, la creación de un boletín de difusión interna. Así, en septiembre de 1990, se publicó el número cero, en un formato tamaño carta, diseñado por Mónica Diez-Martínez, en ese momento diseñadora de El Colegio de México. Los textos fueron creados y seleccionados por Jesús Anaya y aprobados por el presidente de la caniem.

A partir de ese número, el boletín se ha publicado ininterrumpidamente, ya sea de manera semanal, mensual o quincenal. La cabeza del Boletín se fue transformando a lo largo de los años; el diseño y los criterios de publicación también. La responsabilidad de su publicación recayó siempre en las o los responsables de la coordinación de comunicación, entre otros Gustavo Delgado y Graciela Muñoz.

Durante la presidencia del Ing. José Ignacio Echeverría se consideró indispensable la designación de un editor(a) y un diseñador(a). Así, la maestra Ixchel Delgado, integrante del Consejo Directivo, se hizo cargo, dándole un impulso y nueva vida al boletín; se contrató a una diseñadora; más adelante, cuando la maestra Delgado dejó el Consejo se contrató a la Lic. Blanca Gayosso, para que le diera contenido al boletín: el trabajo de Ixchel y de Blanca, junto con el de la diseñadora fue extraordinario.

Hoy el boletín llega a su número mil, como un órgano de comunicación de la Cámara, con temas sobre el sector, sin que sea, como desde siempre, el órgano oficial de comunicación de los socios.

Hago votos por la permanencia del boletín, que ha abierto sus páginas para que escriban los diversos interesados en temas puntuales del sector.

El reto que hoy tiene el boletín es el de servir de puente para lograr el diálogo entre todos los actores de la red del libro; debe servir de canal de comunicación y de enlace del propio consejo directivo con los agremiados y el vasto mundo editorial, como una de sus tareas fundamentales.

Carlos Anaya Rosique, expresidente de la caniem (2016-2019)